¿No quieres invitar a alguien? ¡No lo hagas!

Oh, la lista de invitados de la boda… una de las tareas más tardadas y complicadas. Además de tener que considerar un presupuesto y un límite de personas, surgen problemáticas como: ¿qué pasa si no quiero invitar a alguien? A continuación te platicamos qué puedes hacer si estás en esa situación.

 

Siendo uno de los días más especiales de tu vida, tu boda es algo en lo que tienes el pleno control de elegir aquellas cosas que más te hagan feliz -y a tu pareja-. Entre ello encontramos a las personas que deciden invitar al big day; evidentemente, la familia cercana como papás, hermanos y tíos casi siempre son un sí instantáneo. Después de ellos llegan las amistades, tanto los que son súper cercanos como algunos otros que tal vez no sean tan íntimos, pero sí les tienen aprecio.

 

 

Ahora, ¿hay algún problema si no quieren invitar a alguien? Claro que no. Los motivos pueden ser muchísimos, tanto que no conozcan bien a la persona, no convivan con ella, o hayan tenido alguna diferencia, todo es válido. Y, ¿por qué? Tan sencillo como lo que mencionamos previamente: en un día tan especial lo que desean ambos como pareja es estar en un ambiente alegre y lleno de cosas que los hagan sentir bien, y la compañía es uno de los puntos más importantes.

 

No te sientas mal ni presionada a invitar a alguien que realmente no consideras tan especial en tu vida como para que sea parte de un momento vulnerable e íntimo. Asimismo, si tu pareja considera que cierta persona no debería ser invitada, tómalo en cuenta y evita enviar la tarjeta.

 

Si se trata de un familiar cercano o alguien a quien se podría pensar que debes invitar sí o sí, de nuevo: no te presiones. Considera bien tus motivos, y si realmente no te sientes cómoda extendiendo la invitación, entonces no lo hagas. Tu gran día es para que lo disfrutes con tu pareja y tus seres queridos. Ahora, siempre ten tacto en caso de que alguien te pregunte. ¡No te sientas abrumada!

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