¡Lee esto antes de hacer el presupuesto de tu boda!

Hacer el presupuesto de la boda es un paso primordial antes de comenzar cualquier tipo de planeación. No sólo te ayudará a saber cuánto gastarás en cada cosa, sino también quién lo pagará y cómo. Al ser un gasto grande, es posible confundirse con algunos puntos o cometer ciertos errores, así que te platicamos algunos de los fallos que pueden darse, para que los tengas en mente y evites que sucedan.

 

¿El dinero de dónde viene?

Es fundamental saber quién pagará cada cosa. Como te contamos hace poco, es usual que la pareja se pregunte quién será el responsable de solventar los gastos del evento. Nuestras recomendaciones fueron tres: ustedes, los padres de la novia, o los novios junto con las dos parejas de papás. Mientras que cada pareja tiene la libertad de elegir qué hacer en este aspecto, es imprescindible definirlo antes de comenzar a presupuestar.

 

 

Número de invitados

Estableciendo quién pagará cada cosa, es momento de considerar el número de invitados. Se debe tomar en cuenta que uno de los pagos más fuertes en una boda es precisamente el banquete, y entre más invitados, más platos se deben costear. Esto no significa que tengas que invitar a pocas personas, pero sí necesitas cotizar con tu banquetera antes de decidir cuántas personas invitarás finalmente.

 

El lugar

Al igual que el banquete, la locación es de los elementos más costosos para una boda. Necesitas considerar varias cosas: espacio, áreas que puedes utilizar y si hay algunas con costo extra, si requieren que contrates sólo a sus proveedores, si tiene planta de luz o necesitas rentar una, si tienen un mínimo de personas por evento, etc.

 

Asimismo, el costo puede variar dependiendo la ciudad; entre más turístico sea el lugar, es mucho más posible que el precio sea elevado, sobretodo en temporada alta. En ciudades grandes puede ser mayor el costo de la renta, pero en lugares pequeños y lejanos lo que puede incrementarse es el cobro de la transportación de los elementos decorativos y mobiliario.

 

Hablando de temporada alta…

La fecha y la hora pueden ser factores que tengan mucha influencia en el precio de la locación. Si eliges casarte en las temporadas más populares, es posible que todos los lugares eleven sus precios en esos meses. Si prefieres que sea una boda destino, lo mismo pasa, el precio aumenta en la temporada turística.

 

¿Y la hora? Las bodas de día y tarde suelen costar menos que las nocturnas, esto debido a que la elaboración de platillos para cena tiene mayor precio, y los invitados ingieren más alcohol en la noche. También, se necesita mucha más iluminación y ambientación.

 

 

¡Todo lo pequeño!

Puede suceder que al hacer tu presupuesto sólo te enfoques en lo grande pero, no debes olvidarte de cosas pequeñas: favors para tus damas de honor, el boutonniere, mapas para tus invitados, la bolsa para tu outfit, e incluso los pañuelos que llevarás contigo en caso de lágrimas. ¡Todo cuenta! Acumular pequeñas cantidades puede resultar en un costo grande para el presupuesto.

 

Guardadito para emergencias

Sabemos que la vida está llena de posibilidades, y en todo momento pueden suceder cosas imprevistas. Que si llovió, que si se manchó el vestido, se perdieron los menús o cualquier situación. Para ello debes estar preparada con una cantidad de dinero que puedas destinar para resolver esas emergencias, sin que tengas que tomar cantidades de otras áreas -hacer esto puede desequilibrar todo-.

 

Las propinas son importantes

Mientras que es probable que los meseros del día de tu boda tengan un pago, no está demás darles una propina si te gustó su servicio. Así mismo, esto se puede aplicar para quienes te maquillaron y peinaron, para quienes pusieron las flores, y demás. Si gustas hacerlo, debes incluirlo en tu presupuesto.

 

Hay varios puntos más que podríamos mencionarte, pero estos son los principales. Te recomendamos que analices a profundidad con tu pareja toda la cuestión del presupuesto, pide varias cotizaciones y busca muchísimas opciones. Si destinas cierta cantidad para algo, ¡respétala! no gastes de más si ya lo estableciste.

 

Si se irán de luna de miel, eso también se tiene que incluir en el presupuesto. Recuerda pensar en absolutamente todo; desde las cosas obvias como el vestido y el banquete, hasta aquellas cosas mínimas que podrías decir “yo lo pago de mi bolsillo” y ¡no! Deben sí o sí estar en tu budget.

 

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